Construyendo un legado familiar


Hace más de 15 años, en una familia, surgió una idea emprendedora de negocio. Dicha empresa se concretó en lo que, hoy por hoy, se conoce como Aresa, que desde su fundación en el año 2002 ha trabajado arduamente para satisfacer las demandas de productos agropecuarios en los sectores sector ganadero y agricultor de toda Nicaragua.

Después de seis años de operar en el centro del país se trasladaron a la ciudad de Managua y gracias a la gestión y operatividad de todos sus colaboradores y colaboradoras se han posicionado en el mercado con la venta de productos veterinarios, semillas de pasto, productos agroquímicos y equipos de fumigación.



La calidad en sus productos y la atención personalizada que brindan a sus clientes les ha permitido posicionarse en el mercado fidelizando a productores, ganaderos, agroservicios y personas particulares que requieren de sus productos. 

La mayoría de sus productos provienen de grandes laboratorios reconocidos a nivel mundial de países como China, India, México, España, Brasil, Ecuador y Costa Rica.

Aresa, además de su énfasis en la distribución de productos, ha sido partícipe de actividades que fomentan el desarrollo de la economía en los rubros de agricultura y ganadería de todo el país. Entre las actividades se destacan la participación en Explica, ferias, y talleres de actualización. 

La familia Rodriguez Evertsz fundadores de Aresa tiene como propósito posicionar la empresa como una de las grandes suplidoras agrícolas o agropecuarias del país, a través de la tradición familiar y de tal forma dejar un gran legado a sus hijos.



Esta empresa, que surgió de una idea de negocio hace ya, muchos años, es sin duda, un ejemplo de perseverancia y superación. Su trayectoria contribuye al desarrollo económico del país, generando empleos y sustento a familias nicaragüenses.